martes, febrero 09, 2010

La gran cultura al alcance de la mano

Me falla la cultura, es una pena, pero es así. Me gustaría tener una mayor cultura; a estas alturas está claro que ignoro mucho más de lo que creo saber, y de lo que creo saber, en algo andaré errado, así que la situación es que entre lo que no sé y lo que puedo equivocarme, sólo se que no se nada, que dijo aquel.

Pero la duda me corroe (que se decía antes en las novelas baratas del lejano oeste), no me acabo de decidir por qué actividad cultural podría comenzar, claro que primero debería de haber plazas en las mismas, ya que mientras nadie cause baja, no queda la plaza libre, poco probable que el que va a inglés lo deje, así que la lista de espera debe de ser impresionante, y si hay plazas, es que nadie se apunta, y cuando el río suena, agua lleva.

De tecnologías nada de nada, eso no toca en el barrio, se puede ir uno al barrio de al lado, o a la otra punta del distrito, como a unos cinco o seis kilómetros en coche. En este se iba a poner un centro dedicado a eso y gratis total para los vecinos, ¡si hasta se hizo público por parte de las autoridades en el año 2005 o 2006!, pero al final no se puso, claro que como el centro tiene el programa que respeta la existencia de un aula de tecnología que nunca existió, de esto no hay talleres ni cursos. No me extraña que nadie se dedique a esto en la zona.

Una pena, veamos alguna otra actividad, bailes, hay muchos bailes, de salón, del mundo, gimnásticos, hasta danza española. Me acuerdo que antes había una academia de baile enfrente del mercado, al otro lado de la calle, no sé si seguirá estando donde estaba. De todos modos, aunque la danza sea cultura y las diferentes culturas tengan sus danzas, no era mi idea venir a bailar al centro cultural, es una actividad más de ocio que de otra cosa. Y en esto pasará como es previsible: que los alumnos dilectos del maestro quieran aprender a bailar un año tras otro, para ir realizando distintos cursos a medida que mejora su nivel. De todos modos no me apetece ponerme a aprender a bailar, prefiero tocar en la orquesta sobre el escenario desde pequeñito, que yo recuerde.

Van quedando menos oportunidades, el turismo por Madrid, o la Historia del Arte no me apasionan demasiado en este momento, si fuera antigua o contemporánea, todavía le vería interés, pero no me atrae la del Arte en estos momentos, además ya la estudié en su momento y no me apetece repasarla.

Pufff, me quedan cada vez menos opciones, los trabajos manuales...en fin si no los hago porque no me interesan, para qué me voy a poner a hacerlos ahora, parece una oferta orientada a personas de avanzada edad que desean charlan mientras hacen bolillos por ejemplo, o patchwork (toma ya el nombrecito). Lo de la restauración está muy bien en un barrio con pisos pequeños en edificios que comparten un único trastero ínfimo. Podían dar un taller sobre cómo construir uno mismo un barco de 30 metros de eslora, cabría lo mismo que los muebles para restaurar.

La cerámica, la cerámica siempre me ha parecido más interesante que las Manualidades, parece una cosa un poco más específica, y seguro que se aprende algo útil, al menos sirve para hacer botijos, platos y jarras, así que parece interesante. Me acuerdo de que al otro lado de la calle, existía una pequeña tienda que ponía en su cartel, manualidades, en el escaparte exponían todo tipo de figuritas de escayola para colorear, vendían arcilla y plastilinas, y según a anunciaban daban clases allí mismo de manualidades y cerámica. Hace tiempo que ya no existe, claro, todos los negocios de manualidades desaparecieron cuando fueron oferta cultural municipal.

Me quedan pocas opciones, puedo hacer gimnasia, pero para eso ya tengo un poco más arriba un centro deportivo, y prefiero nadar que andar haciendo ejercicios para glúteos, cuya utilidad ignoro, ni me apetece que alguien que se compró el mismo libro que tengo en la estantería me imparta asiáticos conocimientos a través del Tai Chi sacados del mismo. Tampoco estoy por la faena de meterme en el misticismo hindú a través del yoga, a juzgar por los reportajes televisivos, el misticismo hindú no soluciona las calles llenas de pobres en la India, así que su utilidad se me escapa. Así y todo no ha quedado ni un gimnasio en el barrio, claro.

Apenas me quedan unas pocas actividades culturales que pueda escoger, si ni bailo, ni hago trabajos manuales, ni me da por hacer gimnasia, así que tengo que escoger entre las que quedan disponibles. Cosmogenética - Crecimiento personal - Relajación - Risoterapia; éstas parecen una buenas opciones de oferta cultural, sin lugar a dudas. La cosmogenética, ¿qué será algo con tan científico nombre?

Busco en el Google, me encuentro lo siguen te en el primer enlace: "La Cosmogenética se fundamenta en que el Código Genético de cada individuo ... La Cosmogenética propone la reconciliación de la Ciencia y de la Religión," unos enlaces más allá, me encuentro esto otro:

Curso de Cosmogenética

"Este primer curso, según me contó Miguel, será de nivel básico, para ir entrando en materia, datará sobre los signos, las casas.... será de caracter abecedario sobre cosmogenética, para poder meternos de lleno en un segundo de nivel avanzado, y que será de como interpretar estos signos en una carta astral, algo así como traducir todo un idioma. Como sabéis, la carta astral de una persona, es su código de vida, en donde figuran sus mas íntimos e ínfimos detalles vitales, algo delicado, todo un oficio, tan interesante e importante para autoentendernos mejor."

¿Qué curso o taller me impartirán en el centro cultural, uno de astrología y cartas astrales o uno de teología creacionista y genética?. En todo caso, no iban por ahí mis intenciones, para impartir este tipo de cosas ya hay una galaxia de asociaciones y organizaciones más o menos místicas que ofrecen estos cursos, algunas al leer sus razonamientos parecen hasta ser sectas por lo disparatado de sus planteamientos, carnaza para crédulos dispuestos a pagar.

Puedo optar por crecer personalmente, es una actividad eminentemente cultural, pero para apuntarme a esto debería primero creer que necesito crecer personalmente, principio que no comparto por no considerar el tal crecimiento una necesidad. Por otro lado, se imagina uno una sala del centro cultural llena de gente de muy escasa estatura que esperan que el crecimiento personal de plasme en unos centímetros más de estatura. Pero para cuando vayan a darse cuenta, puede que les hayan convencido de la necesidad de crecer primero personalmente, pues si les preocupa la estatura es que necesitan crecer personalmente en cuyo caso no les preocuparía, como a mí en estos momentos.

Me empiezo a mosquear con la oferta de talleres y cursos, lo mejor será que me apunte al de relajación. Es un aula donde gente que necesita relajarse acude en grupo para hacerlo todos juntos siguiendo las instrucciones de un monitor de relajación, el cual les va diciendo: "respirad profundamente por la nariz y expulsad el aire con lentitud por la boca...relajad todos los miembros, todo el cuerpo, sentid los brazos relajados a lo largo del cuerpo... concentraos en relajar primero los pies empezando por los dedos... contad hasta diez...ahora relajad las piernas, primero empezamos por abajo...manteniendo la respiración. Y seguir así hasta llegar a la coronilla con el personal tumbado en unas esterillas colocadas en el suelo, es todo lo que debe hacer el que lleve tan cultural taller de la actividad llamada relajarse, antes más propia del ocio que de la cultura.

La risoterapia, eso sí que es interesante, el escenario es de nuevo un aula en el que se reunen gente que considera necesario someterse a la citada terapia a base de risa. Consiste en que los adultos se rían para aliviar así su estrés, se pueden organizar juegos tontos de campamento de boy scouts infantil para lograr que los adultos implicados en la actividad acaben por reírse...por aquello de no llorar al darse cuenta de que les han tomado el pelo y están jugando a las sillitas, al corro de la patata, o a las adivinanzas pagando encima por ello.

¡Qué amplia es la cultura, que caben en ella desde los hechiceros, adivinos y magos hasta los bolillos que antes se reunían a hacer las señoras mayores en una casa mientras cotilleaban un poco! Reírse, relajarse, crecerse, echar las cartas y hacer cartas astrales. La Gran Cultura, sí con mayúsculas, al alcance de todos los ciudadanos con las nuevas actividades culturales, como el indispensable patchwork, actividad que debería ser curricular en la enseñanza reglada, y pertinente en la ocupacional y continua, por ser digna de llegar a redundante dada la belleza de su nombre: ¿y tú que haces? Patchwork, hago patchwork.

No hay enseñanza de música en las actividades culturales, las actividades musicales son piramidales gestos imperiales, que se reciben desde las alturas como actuaciones y representaciones pagadas por todos a mayor abundamiento del enriquecimiento cultural vecinal, lo que se llama la gran dicotomía Astrológico-Operística. Y eso va por otro lado, que dicen por ahí.

Como les de a los centros culturales por ofrecer servicios de peluquería y estética gratuitos, sólo les quedará dar raciones y copas para haber absorvido toda la actividad económica del barrio, incluyendo los bares.

miércoles, febrero 03, 2010

¿Colas, qué colas?

Hay colas en las oficinas del INEM del distrito, colas que se empiezan a formar a eso de las siete de la mañana, dos horas antes de la apertura de la oficina al público. ¿Qué motivo puede haber para que haya tal cola?.

Si no percibe el ingreso correspondientes a sus prestaciones o subsidio no dude en dirigirse a su oficina del INEM correspondiente, como la de la Travesía de Ganapanes, por ejemplo. Pero deje pasar unos días que se cumpla el plazo de quince en que aún pueden hacerle el ingreso. Si pasado el plazo no lo tiene, acuda a la oficina del INEM que le corresponda.

Cuando llegue comprobará que hay una máquina para dar números de turno, los letreros luminosos que indican la mesa a la que se debe de dirigir el número según sea una consulta, una reclamación o una solicitud de prestaciones. De hecho, es la parte más pequeña de la oficina desde la entrada, al otro lado de la cual se halla la parte grande con muchas mesas con un ordenador cada una. El triple de superficie se dedica a esta sección que a la de tramitaciones.

Un simpático letrero le informará de que si lo que quiere es sellar, no tiene que coger turno, basta con que se dirija a la mesa número 17 y allí le sellan al momento. El resto está destinado a grabar datos de los desempleados y ofertarles cursos de formación, si se trata de empleo, te remiten a la página web del INEM que te envía al de la Consejería Autonómica a buscar en la base de datos de ofertas, que hay muchas, dice el abnegando empleado público que te informa, es decir, el empleo te mandan a buscártelo a la página web de la propia administración desde la que te mandan.

Es posible que crean que ninguno se va a aclarar lo suficiente para encontrar nada, pero si se llega a las famosas ofertas, como la máquina hace las búsquedas por cualquier carácter, y el más frecuente en español es la vocal e, basta con que la introduzcas como criterio de búsqueda para que la máquina te informe de que el total son ciento treinta y pico ofertas de empleo, las que ofrece el famoso servicio de búsqueda a través de Internet que ofrece la administración como la mejor opción. No es poco para 500.000 parados censados, desde luego.

Ya hemos hecho cola suficiente rato, ahora es nuestro turno de poder acceder al puesto de información al que obligatoriamente hay que acudir antes de iniciar ningún trámite. Sólo han pasado dos horas desde la llegada a la oficina, pues los turnos corren muy despacio, puede influir que nunca hay menos de tres puestos desocupados de los ocho que tiene la oficina, y en muchos momentos, la mitad de los que hay están vacíos.

En la mesa de información, le informarán que efectivamente no se ha efectuado el pago, pero ignoran por qué, así que la funcionaria informa de que en ese caso hay que iniciar todos los trámites para seguir cobrando. Así que tras entregar unos impresos a rellenar por el ciudadano, le avisa de que aparte de ser muy urgente, y deber hacerlo cuanto antes, debe de ir a hacer cola desde primera hora, pues los turnos que se dan por día son limitados.

Como ese día ya no hay evidentemente turnos para los trámites por haberse agotado e ido cerrando a lo largo de la mañana cada mesa correspondiente mucho antes de ser atendido en la mesa de información, y dado que la oficina no abre por la tarde, deberá volver a la mañana siguiente. Aproveche la tarde para reunir toda la documentación solicitada.

A la mañana siguiente acuda a las ocho de la mañana, encontrará una cola de 90 personas que están antes que usted. Espere primero hasta las nueve, hora en la que abren la puerta, y luego espere el avance de la cola de parados. La cola avanza porque al producirse tal aglomeración los parados deben de pasar en pequeños grupos. Esto se logra con una funcionaria dedicada a orientar a los parados, actividad innecesaria pues los que no van a solicitar información, han sido informados de qué turno deben de coger, A (información), B (tramitaciones) o C (otras). Siendo necesario pasar por la A, todos saben a dónde van sin que la señora les pregunte, claro.

Para cuando le toque la funcionaria le puede informar que se han agotado los pepelitos de turnos para el B, que dan al día sólo 54 y se han acabado. Así que puede deducir que de las 90 personas que había antes que usted en la cola, más de la mitad iban justamente a hacer trámites en la mesa dedicada a ello. Por el número de personas en la zona de espera, no te salen los números, pero no puedes hacer nada. Has de volver al día siguiente a las siete si quieres tener turno.

Al día siguiente la posición en la cola te puede asegurar el turno para la mesa de tramitaciones, pues estás entre los primeros, sólo que ahora hay que esperar dos horas hasta que abran la oficina, en lugar de una. Ahora pasas antes y obtienes turno para el trámite. Pero sólo avanzan los turnos de A y C, lo de B están atascados no se sabe por qué. Sigue habiendo un mínimo de tres mesas sin nadie atendiendo y a menudo, son cuatro, es decir, la mitad de los puestos disponibles para todos los trámites.

A las 12:15, más de siete horas después de ponerse a hacer cola esa misma mañana, le pueden atender por fin. La funcionaria le confirmará la situación lo mismo que hizo dos días antes la de información. Si insiste, puede levantarse e ir a buscar el expediente unos metros más allá. Y al abrirlo descubrir que el documento extraviado está allí mismo, sólo que a alguien se le pasó el tramitarlo cuando debía. Se puede arreglar tramitando lo que no se había tramitado, los impresos que le dieron en información y todo lo solicitado puede tirarlo porque no hacen falta, y eso sí, por el retraso esto ya no lo cobrará hasta el mes que viene.

Cuando salga fíjese en la cantidad de mesas que no están atendiendo a nadie, son la inmensa mayoría, y apenas tienen actividad. ¿Quieres cambiar tu perfil laboral de parado añadiendo nuevos trabajos que sabes realizar, has acabado algún curso y lo quieres incluir, estás disponible para hacer otro curso de formación gratuito?, ésta es la zona a donde debe dirigirte, sin colas y con calma, que hay personal de sobra. Pero de empleo nada, para eso están la fotocopia de listados que hay en la mesa de la entrada, busque allí o en el listado de al lado, que están los cursos gratuitos que puede hacer. O busque en Internet que hay mucho.

Pero a esas alturas, ya entiendes perfectamente por qué hay colas en las oficinas del INEM, donde hay que tener más personal haciendo trámites es justamente donde menos hay, ¡qué casualidad!. Y si la persona del puesto de información se hubiera levantado de la silla y mirado el expediente, no te habrían hecho perder innecesariamente tres mañanas y de paso, los recursos necesarios para sobrevivir durante el mes en la más absoluta precariedad económica. No es problema suyo aunque lo hayan causado, porque ellos no tienen por qué darle explicaciones a nadie que no sea un superior jerárquico, ¡faltaría más!.
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