miércoles, febrero 03, 2010

¿Colas, qué colas?

Hay colas en las oficinas del INEM del distrito, colas que se empiezan a formar a eso de las siete de la mañana, dos horas antes de la apertura de la oficina al público. ¿Qué motivo puede haber para que haya tal cola?.

Si no percibe el ingreso correspondientes a sus prestaciones o subsidio no dude en dirigirse a su oficina del INEM correspondiente, como la de la Travesía de Ganapanes, por ejemplo. Pero deje pasar unos días que se cumpla el plazo de quince en que aún pueden hacerle el ingreso. Si pasado el plazo no lo tiene, acuda a la oficina del INEM que le corresponda.

Cuando llegue comprobará que hay una máquina para dar números de turno, los letreros luminosos que indican la mesa a la que se debe de dirigir el número según sea una consulta, una reclamación o una solicitud de prestaciones. De hecho, es la parte más pequeña de la oficina desde la entrada, al otro lado de la cual se halla la parte grande con muchas mesas con un ordenador cada una. El triple de superficie se dedica a esta sección que a la de tramitaciones.

Un simpático letrero le informará de que si lo que quiere es sellar, no tiene que coger turno, basta con que se dirija a la mesa número 17 y allí le sellan al momento. El resto está destinado a grabar datos de los desempleados y ofertarles cursos de formación, si se trata de empleo, te remiten a la página web del INEM que te envía al de la Consejería Autonómica a buscar en la base de datos de ofertas, que hay muchas, dice el abnegando empleado público que te informa, es decir, el empleo te mandan a buscártelo a la página web de la propia administración desde la que te mandan.

Es posible que crean que ninguno se va a aclarar lo suficiente para encontrar nada, pero si se llega a las famosas ofertas, como la máquina hace las búsquedas por cualquier carácter, y el más frecuente en español es la vocal e, basta con que la introduzcas como criterio de búsqueda para que la máquina te informe de que el total son ciento treinta y pico ofertas de empleo, las que ofrece el famoso servicio de búsqueda a través de Internet que ofrece la administración como la mejor opción. No es poco para 500.000 parados censados, desde luego.

Ya hemos hecho cola suficiente rato, ahora es nuestro turno de poder acceder al puesto de información al que obligatoriamente hay que acudir antes de iniciar ningún trámite. Sólo han pasado dos horas desde la llegada a la oficina, pues los turnos corren muy despacio, puede influir que nunca hay menos de tres puestos desocupados de los ocho que tiene la oficina, y en muchos momentos, la mitad de los que hay están vacíos.

En la mesa de información, le informarán que efectivamente no se ha efectuado el pago, pero ignoran por qué, así que la funcionaria informa de que en ese caso hay que iniciar todos los trámites para seguir cobrando. Así que tras entregar unos impresos a rellenar por el ciudadano, le avisa de que aparte de ser muy urgente, y deber hacerlo cuanto antes, debe de ir a hacer cola desde primera hora, pues los turnos que se dan por día son limitados.

Como ese día ya no hay evidentemente turnos para los trámites por haberse agotado e ido cerrando a lo largo de la mañana cada mesa correspondiente mucho antes de ser atendido en la mesa de información, y dado que la oficina no abre por la tarde, deberá volver a la mañana siguiente. Aproveche la tarde para reunir toda la documentación solicitada.

A la mañana siguiente acuda a las ocho de la mañana, encontrará una cola de 90 personas que están antes que usted. Espere primero hasta las nueve, hora en la que abren la puerta, y luego espere el avance de la cola de parados. La cola avanza porque al producirse tal aglomeración los parados deben de pasar en pequeños grupos. Esto se logra con una funcionaria dedicada a orientar a los parados, actividad innecesaria pues los que no van a solicitar información, han sido informados de qué turno deben de coger, A (información), B (tramitaciones) o C (otras). Siendo necesario pasar por la A, todos saben a dónde van sin que la señora les pregunte, claro.

Para cuando le toque la funcionaria le puede informar que se han agotado los pepelitos de turnos para el B, que dan al día sólo 54 y se han acabado. Así que puede deducir que de las 90 personas que había antes que usted en la cola, más de la mitad iban justamente a hacer trámites en la mesa dedicada a ello. Por el número de personas en la zona de espera, no te salen los números, pero no puedes hacer nada. Has de volver al día siguiente a las siete si quieres tener turno.

Al día siguiente la posición en la cola te puede asegurar el turno para la mesa de tramitaciones, pues estás entre los primeros, sólo que ahora hay que esperar dos horas hasta que abran la oficina, en lugar de una. Ahora pasas antes y obtienes turno para el trámite. Pero sólo avanzan los turnos de A y C, lo de B están atascados no se sabe por qué. Sigue habiendo un mínimo de tres mesas sin nadie atendiendo y a menudo, son cuatro, es decir, la mitad de los puestos disponibles para todos los trámites.

A las 12:15, más de siete horas después de ponerse a hacer cola esa misma mañana, le pueden atender por fin. La funcionaria le confirmará la situación lo mismo que hizo dos días antes la de información. Si insiste, puede levantarse e ir a buscar el expediente unos metros más allá. Y al abrirlo descubrir que el documento extraviado está allí mismo, sólo que a alguien se le pasó el tramitarlo cuando debía. Se puede arreglar tramitando lo que no se había tramitado, los impresos que le dieron en información y todo lo solicitado puede tirarlo porque no hacen falta, y eso sí, por el retraso esto ya no lo cobrará hasta el mes que viene.

Cuando salga fíjese en la cantidad de mesas que no están atendiendo a nadie, son la inmensa mayoría, y apenas tienen actividad. ¿Quieres cambiar tu perfil laboral de parado añadiendo nuevos trabajos que sabes realizar, has acabado algún curso y lo quieres incluir, estás disponible para hacer otro curso de formación gratuito?, ésta es la zona a donde debe dirigirte, sin colas y con calma, que hay personal de sobra. Pero de empleo nada, para eso están la fotocopia de listados que hay en la mesa de la entrada, busque allí o en el listado de al lado, que están los cursos gratuitos que puede hacer. O busque en Internet que hay mucho.

Pero a esas alturas, ya entiendes perfectamente por qué hay colas en las oficinas del INEM, donde hay que tener más personal haciendo trámites es justamente donde menos hay, ¡qué casualidad!. Y si la persona del puesto de información se hubiera levantado de la silla y mirado el expediente, no te habrían hecho perder innecesariamente tres mañanas y de paso, los recursos necesarios para sobrevivir durante el mes en la más absoluta precariedad económica. No es problema suyo aunque lo hayan causado, porque ellos no tienen por qué darle explicaciones a nadie que no sea un superior jerárquico, ¡faltaría más!.
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